Para talleres, laboratorios o cualquier sitio donde se manipulen líquidos peligrosos, tener un kit de derrames a mano es crucial. Este kit está diseñado para absorber hasta 60 litros de una amplia gama de líquidos: desde ácidos y álcalis agresivos hasta aceites, solventes, refrigerantes e incluso agua. Viene en una bolsa de PVC amarillo brillante (muy visible en caso de emergencia), resistente al agua y con asas para transportarlo fácilmente. Es compacto, así que cabe en espacios pequeños como la cabina de un camión, un armario de taller o junto a máquinas. Incluye absorbentes (probablemente almohadillas o rollos) que se activan al contacto con el líquido, conteniendo el derrame rápidamente. Ideal para cumplir con normativas de seguridad, para transportistas que llevan pequeños bidones, o para cualquier empresa que quiera estar preparada ante accidentes. Si trabajas con productos químicos y quieres evitar riesgos medioambientales o para la salud, este kit es una inversión inteligente. ¡Mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo!