











Este juego de loto de colores es una forma divertidísima de que los peques aprendan mientras juegan. Está pensado para niños a partir de 2 años, así que es perfecto para sus primeras actividades educativas en casa, en la escuela o en grupos de juego.
Consiste en ir emparejando fichas de colores con las casillas correspondientes en los tableros, lo que ayuda a desarrollar la destreza manual, la coordinación y la capacidad de reconocer y nombrar los colores. Además, al ser un juego sencillo, los peques se enganchan rápido y se lo pasan genial.
Vamos, que si buscas un juguete educativo que no sea electrónico y fomente el aprendizaje manipulativo, este loto es una opción estupenda. Ideal para regalar, para usar en clase o para tener una tarde de juegos en familia. ¡Aprender colores nunca fue tan entretenido!