Este peluche de caracol es de lo más mono que vas a ver. Mide 30 cm de alto, es de un amarillo alegre y tiene una expresión kawaii que derrite. Por fuera está hecho de una tela suave y agradable al tacto, y por dentro relleno de algodón PP de alta calidad, que lo hace esponjoso pero resistente a que se aplaste. No es solo un peluche: también sirve como almohadita para descansar en el sofá, para que los niños se abracen al dormir o como decoración en la habitación. Tiene una cremallera oculta en la base por si quieres lavar la funda (aunque se recomienda lavado a mano suave). Es un regalo perfecto para niños, adolescentes o adultos fans del estilo cute. Un detalle dulce, bien hecho y que da mucho calorcito.