











Estos cables son un recordatorio visual para que no olvides poner el candado a tu bici o moto. Vienen en un pack de 4 unidades, cada uno de unos 120 cm de largo cuando se estira (pero se retrae como un muelle). Están hechos de alambre de acero recubierto de plástico negro, son flexibles y ligeros.
Los puedes enganchar al manillar, al cuadro o donde quieras, y al tener el resorte, se estiran y encogen sin enredarse. No son un sistema de seguridad fuerte (para eso usa un candado bueno), pero sí sirven para disuadir robos rápidos y para acordarte de bloquear tu vehículo.
Ideales para quienes dejan la bici en la calle brevemente, para compartir en familia o para tener varios repartidos. Prácticos, baratos y que pueden evitar un disgusto. ¡Un pequeño detalle que aporta mucha tranquilidad!