La Tillandsia Aeranthos es una de esas plantas que enamora a primera vista. Es una bromelia epífita, lo que significa que crece sin necesidad de tierra, absorbiendo nutrientes y humedad del aire. Sus hojas son de un tono verde grisáceo muy bonito, y cuando florece (normalmente en primavera/verano) saca unas flores pequeñas de color violeta o azul intenso. Es perfecta para colgar en el aire, poner sobre una piedra, un trozo de madera o dentro de un terrario. Necesita luz indirecta (nada de sol directo fuerte) y se riega simplemente pulverizando agua 2-3 veces por semana. Es ideal para dar un toque natural y moderno a tu salón, oficina o incluso al balcón. ¡Una planta resistente, original y que casi se cuida sola!